Daniel Omar Cignacco es un poeta y escritor argentino, nacido en Buenos Aires en 1963. Su trabajo literario se centra principalmente en la poesía contemporánea, aunque también ha explorado la narrativa en prosa, publicando tanto libros de poemas como una novela.
🖋️ Perfil y trayectoria
Nacionalidad: Argentina
Lugar y año de nacimiento: Ciudad de Buenos Aires, 1963
Género: Poesía y narrativa contemporánea
Temas y estilo: Su obra se caracteriza por una exploración del lenguaje poético, el uso de imágenes simbólicas, y la tensión entre lo cotidiano y lo onírico. Sus poemas suelen jugar con sensaciones intensas, imágenes sensoriales y elementos filosóficos presentes en la vida diaria.
📚 Obras destacadas
Poesía
Algunos de sus libros de poemas incluyen:
Física, reacción y delirio (2006)
Radiosa ambigüedad (2011)
Títulos extraviados en Cabra Corral
¿Quién dió vuelta las cruces?
Narrativa
El colombófilo de Flores y la cifra infinita (2025) — novela publicada más recientemente, que combina elementos cotidianos con toques filosóficos y metafóricos.
Wikipedia
📖 Publicación y presencia literaria
Además de sus libros, poemas y textos de Cignacco han aparecido en diversas revistas literarias argentinas como Lilith, Iguana, La Avispa, Perito y Calle B.
En resumen, Daniel Omar Cignacco es un autor argentino contemporáneo con una trayectoria en la poesía experimental y la literatura narrativa, cuya obra forma parte de la escena literaria independiente de Argentina.
El cursor parpadeaba con el ritmo de un corazón artificial, marcando el pulso de una habitación en sombras. Frente a él, el muro de cristal ofrecía un banquete de vidas ajenas, fragmentos de felicidad en alta resolución que se deslizaban bajo su dedo como un rosario eléctrico. Actualizó la página. Nada. El vacío no era la falta de señal, sino ese silencio de datos que confirmaba su invisibilidad. Intentó escribir un mensaje, pero las palabras se sentían pesadas, obsoletas ante la dictadura del algoritmo. Al final, apagó la pantalla. Solo entonces, en el negro absoluto del monitor, descubrió su propio rostro reflejado: un retrato granulado y solo, esperando que alguien, en algún lugar del mundo, le devolviera el clic a su existencia.
