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Mostrando entradas de abril, 2026

Paseo intergaláctico en la Comuna 10

Paseo intergaláctico en la Comuna 10 El cielo de Versalles , habitualmente custodiado por el silencio de sus calles arboladas, se trizó con un zumbido de estática. No hubo estridencia de trompetas ni ultimátums intergalácticos. El disco de metal bruñido descendió con la parsimonia de un jubilado en la Plaza Ciudad de Banff , estacionándose con precisión milimétrica sobre el empedrado. Una escotilla se deslizó sin ruido. Bajó un ser de geometría improbable, envuelto en un aura de neón pálido, sosteniendo una correa translúcida. Al otro extremo, una criatura multiforme, con más ojos que patas, saltó al pasto con entusiasmo telúrico. El visitante no buscaba el Obelisco ni los secretos de la Casa Rosada. Simplemente caminó tres cuadras bajo la sombra de las tipas, dejando que su mascota olfateara los canteros con curiosidad cósmica. Un vecino que sacaba la basura lo miró de reojo, evaluando la rareza del ejemplar. ...

La geometría del azar y el viejo Arnaldo

La Geometría del Azar El viejo Arnaldo El aire en la Avenida Rivadavia tiene ese espesor de aceite y hollín que solo el microcentro sabe destilar un martes por la tarde. El ruido es una entidad biológica, un rugido de motores y frenadas que parece procesar datos a una velocidad que ningún procesador de silicio podría emular sin sobrecalentarse. Allí estaba el viejo Arnaldo, sentado en el umbral de una mercería que cerró cuando el mundo todavía creía que el 5G era una profecía bíblica. No tiene una terminal táctil ni ojos biónicos, pero tiene algo más letal: la capacidad de leer la geometría del azar. A su lado, un pibe de no más de veinte años peleaba con un mapa holográfico en su dispositivo. El algoritmo le sugería una ruta óptima para llegar a Caballito, esquivando una manifestación que, según los sensores satelitales, bloqueaba la calle Riobamba. El chico giraba sobre su propio eje, atrapado en el bucle de una flecha azul que parpadeab...