El bug perfecto Al principio solo existía la Pantalla Negra. Luego, el Arquitecto tecleó la primera instrucción: import conciencia human = Humano(origen="polvo_estelar") Compiló el código. Las articulaciones se ensamblaron en bucles for perfectamente iterados, los vasos sanguíneos corrieron como estructuras de datos dinámicas y el corazón empezó a latir dentro de un bucle while True imperecedero. Todo era orden absoluto hasta que el Arquitecto intentó implementar la empatía. El programa lanzó una advertencia. El código era inestable; requería aceptar parámetros imprevistos como el dolor, el luto y la incertidumbre. Sin embargo, en lugar de corregir la falla, el Creador comentó la línea de depuración, guardó los cambios y ejecutó el sistema. Fue así como nacimos: criaturas imperfectas, propensas al colapso por desbordamiento de memoria ante un amor no correspondido, pero capaces de sentir. Y aunque sabemos que un día nuestro proceso...